Qué datos determinan la potencia
- Superficie y volumen a climatizar, estancia por estancia.
- Aislamiento. Año de construcción, tipo de ventanas y si se han hecho mejoras (fachada, cubierta, carpinterías).
- Zona climática. El Código Técnico de la Edificación (DB HE, Anejo B) asigna a cada localidad una zona según su provincia y altitud. Una misma casa necesita más potencia en zona E que en zona A.
- Emisores. El suelo radiante trabaja a baja temperatura, la más favorable para la aerotermia. Los radiadores convencionales pueden necesitar sustituirse o sobredimensionarse.
- Agua caliente sanitaria. Número de personas y hábitos, que determinan el tamaño del depósito de acumulación.
Qué debe incluir el presupuesto del instalador
- Cálculo de cargas térmicas por estancias, no una potencia «a ojo».
- Marca, modelo y potencia de la unidad exterior y del depósito de agua caliente.
- Ubicación de la unidad exterior y nivel sonoro, sobre todo en comunidades de vecinos.
- Adaptación de la instalación: emisores, tuberías y cuadro eléctrico. Revisa si hace falta aumentar la potencia contratada.
- Legalización: memoria técnica o proyecto según el RITE y certificado de instalación.
- Garantía del equipo y de la instalación, y plan de mantenimiento.
Cómo comparar instaladores
- Pide tres ofertas con los mismos datos de partida: superficie, zona climática, emisores y número de personas.
- Desconfía de presupuestos que no pregunten por el aislamiento ni por los emisores.
- Comprueba que el instalador esté habilitado en tu comunidad autónoma.
- Pregunta si hay ayudas o deducciones vigentes en tu comunidad. Cambian con frecuencia y cada una tiene sus plazos.